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El lado hipócrita del “yo ideal” o perfeccionista

June 15, 2020

¿Qué esconde dentro de su apariencia implacable?

 

En verdad, el perfeccionismo tiene versiones inadecuadas, y puede fácilmente acercarse a una psicopatología. (Algo como esto es cierto para muchos otros rasgos. Si es tan propenso al sacrificio personal que no les otorga ningún peso a sus propios intereses, siempre cuidando a los demás y nunca a usted mismo, su generosidad es desadaptativo. La cordura no se caracteriza en general por un conjunto distinto de rasgos "sanos", sino por versiones adaptativas de rasgos cuyas variantes más oscuras pueden conducir a la investigación.)

 

¿Qué hace que una versión del perfeccionismo sea deseable y la otra, indeseable? En sus manifestaciones saludables, el perfeccionismo motiva a las personas a luchar por la excelencia. Este tipo de perfeccionismo es clave para los mayores esfuerzos humanos. Es difícil imaginar que alguien se convierta en un virtuoso del violín, un bailarín de ballet de clase mundial o un artista notable sin una medida de esa intolerancia particular a la mediocridad en uno mismo, al menos, en un dominio dado, que es el núcleo del impulso, por excelencia.

 

En otras ocasiones, el perfeccionismo toma una forma diferente, y autodestructiva. ¿Qué es lo más importante para el perfeccionista? La opinión social determina muchísimo dentro de la autorrealización del perfeccionista, que por lo regular entran en conflicto con el yo real. Pueda que por fuera todo esté bien con la sociedad y en apariencia con Dios, pero por dentro o, mejor dicho, su conducta real, es todo un infierno lleno de promiscuidades y disfunciones de toda índole.

 

Sin embargo, muchas personas cuyas tendencias perfeccionistas tienen versiones poco saludables, algunas dirían "neuróticas", son bastante diferentes de las personas con TOC. No participan en repeticiones compulsivas. No intentan hacer algo una y otra vez. De hecho, pueden pasar mucho más tiempo meditando que intentando realmente hacer algo. ¿Por qué?

 

Hay dos bases principales del perfeccionismo insalubre. Una es la tendencia a cambiar el foco de atención de la tarea en cuestión a cómo el éxito o el fracaso se reflejarían en nosotros. Por supuesto, al hacer cualquier cosa, somos más o menos conscientes del hecho de que tanto el éxito como el fracaso mostrarían algo sobre nosotros, y no somos indiferentes a lo que sería ese algo, pero cuando estamos enfocados en una tarea, este pensamiento está en la periferia de nuestra atención, no es su punto focal. No es así para el perfeccionista. Los perfeccionistas están preocupados con lo que el éxito o el fracaso mostrarían sobre ellos. ¿Qué dirán de nosotros?

 

En verdad, el perfeccionismo tiene versiones inadecuadas, y puede fácilmente acercarse a una psicopatología. (Algo como esto es cierto para muchos otros rasgos. Si es tan propenso al sacrificio personal que no les otorga ningún peso a sus propios intereses, siempre cuidando a los demás y nunca a usted mismo, su generosidad es desadaptativo. La cordura no se caracteriza en general por un conjunto distinto de rasgos "sanos", sino por versiones adaptativas de rasgos cuyas variantes más oscuras pueden conducir a la investigación.)

 

¿Qué hace que una versión del perfeccionismo sea deseable y la otra, indeseable? En sus manifestaciones saludables, el perfeccionismo motiva a las personas a luchar por la excelencia. Este tipo de perfeccionismo es clave para los mayores esfuerzos humanos. Es difícil imaginar que alguien se convierta en un virtuoso del violín, un bailarín de ballet de clase mundial o un artista notable sin una medida de esa intolerancia particular a la mediocridad en uno mismo, al menos, en un dominio dado, que es el núcleo del impulso, por excelencia.

 

En otras ocasiones, el perfeccionismo toma una forma diferente, y autodestructiva. ¿Qué es lo más importante para el perfeccionista? La opinión social determina muchísimo dentro de la autorrealización del perfeccionista, que por lo regular entran en conflicto con el yo real. Pueda que por fuera todo esté bien con la sociedad y en apariencia con Dios, pero por dentro o, mejor dicho, su conducta real, es todo un infierno lleno de promiscuidades y disfunciones de toda índole.

 

Sin embargo, muchas personas cuyas tendencias perfeccionistas tienen versiones poco saludables, algunas dirían "neuróticas", son bastante diferentes de las personas con TOC. No participan en repeticiones compulsivas. No intentan hacer algo una y otra vez. De hecho, pueden pasar mucho más tiempo meditando que intentando realmente hacer algo. ¿Por qué?

 

Hay dos bases principales del perfeccionismo insalubre. Una es la tendencia a cambiar el foco de atención de la tarea en cuestión a cómo el éxito o el fracaso se reflejarían en nosotros. Por supuesto, al hacer cualquier cosa, somos más o menos conscientes del hecho de que tanto el éxito como el fracaso mostrarían algo sobre nosotros, y no somos indiferentes a lo que sería ese algo, pero cuando estamos enfocados en una tarea, este pensamiento está en la periferia de nuestra atención, no es su punto focal. No es así para el perfeccionista. Los perfeccionistas están preocupados con lo que el éxito o el fracaso mostrarían sobre ellos. ¿Qué dirán de nosotros?

 

El perfeccionista se refugia en las afiliaciones e imagen social y por consiguiente cree que, si nadie ve sus errores, eso lo hace exonerarle el día del juicio.

 

Hay otro camino hacia el perfeccionismo desadaptativo. El perfeccionista está obsesionado con la idea de que el proyecto en cuestión debe ser lo mejor que haya hecho. A los perfeccionistas les preocupa el criterio de la sociedad, aunque por sus valores reales estén atados a la codependencia: sexo, dinero, admiración de los demás, etc.

 

Otro hecho por mí mismo sobre mí mismo: esta ilusión de poder escribir algo increíblemente basado en encuetas y la observación, por supuesto, significa aparecer impreso. Pero, así como los sueños colapsan y el triste intervalo entre el deseo de una cosa y su manifestación, también colapsa el perfeccionismo por no ser en la vida real auténtico, transparente o genuino.

 

Una encuesta ofrece una explicación honesta y conmovedora de lucha con las corrientes más oscuras del perfeccionismo. Como perfeccionista, creía que podía superarse en el próximo intento, pero sin descartar cambios en su conducta.

 

Al final, esta ilusión en la proximidad del estrellato del perfeccionista resulta intoxicante para los que persiguen más la forma que el contenido, auxiliándose de mecanismos de defensas: conflicto entre el yo real versus yo ideal o social.

 

Hay otro camino hacia el perfeccionismo desadaptativo. El perfeccionista está obsesionado con la idea de que el proyecto en cuestión debe ser lo mejor que haya hecho. A los perfeccionistas les preocupa el criterio de la sociedad, aunque por sus valores reales estén atados a la codependencia: sexo, dinero, admiración de los demás, etc.

 

Otro hecho por mí mismo sobre mí mismo: esta ilusión de poder escribir algo increíblemente basado en encuetas y la observación, por supuesto, significa aparecer impreso. Pero, así como los sueños colapsan y el triste intervalo entre el deseo de una cosa y su manifestación, también colapsa el perfeccionismo por no ser en la vida real auténtico, transparente o genuino.

 

Una encuesta ofrece una explicación honesta y conmovedora de lucha con las corrientes más oscuras del perfeccionismo. Como perfeccionista, creía que podía superarse en el próximo intento, pero sin descartar cambios en su conducta.

 

Al final, esta ilusión en la proximidad del estrellato del perfeccionista resulta intoxicante para los que persiguen más la forma que el contenido, auxiliándose de mecanismos de defensas: indudablemenbte caen sumergidos en el conflicto entre el yo real versus yo ideal o social.

 

 

 

 

 

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